PUBLICIDAD
Número 23 | Agosto de 2008
Línea de puntos
 
Jugarán los peones
Elena Horrillo García
 
Habrá quienes opinen que el PP no es un partido demasiado democrático y no lo sugieren por llevar a España a una guerra no deseada por una mayoría apabullante de la población, sino en lo que a democracia interna se refiere. Al fin de cuentas, Rajoy fue designado como triunfal sucesor de Aznar simplemente porque éste así lo consideró oportuno. Y es más que posible que, ahora, el ex presidente se arrepienta de la decisión tomada hace unos años. Lástima que no lo haga también con otras.

Aznar ha mostrado este fin de semana en el Congreso del PP, sencillamente, su “respaldo responsable” al nuevo proyecto de su pupilo, consciente de que una derecha dividida es el mayor de los males y el liderazgo de Rajoy es uno de los menores. Especialmente teniendo en cuenta las condiciones en las que se da ese liderazgo. Al fin y al cabo, Rajoy ha sido el líder con menos apoyo en la historia del PP, el 15,4% del voto en blanco le silba en la nuca que se ande con ojo, que quizás en otras circunstancias, más adelante, se puedan ver los propósitos de un nuevo dirigente como una realidad. Y es que en política siempre cae aquél que no sabe esperar su momento y los opositores a Rajoy lo saben bien. Al flamante líder del PP le esperan tres citas electorales en las que tendrá que elaborar espléndidas cabriolas para hacerse con un resultado que no avive aún más el fuego interno de su partido. Los comicios vascos, gallegos y europeos que están a la vuelta de la esquina no parece que vayan a depararle muchas alegrías al compostelano, más bien pueden ser la estocada final que lo aparte definitivamente de su reto de ser presidente de Gobierno. Ese será el momento de los peones, los que aprovecharán el desgaste que otros provocan al adversario para posicionarse de manera adecuada en el tablero. Mientras tanto Rajoy, dispuesto a jugar su última carta, compone un equipo completamente renovado, abierto a pactos y con una imagen y un discurso más suavizado. Eso sí, sin rastro de los críticos.

Por esto, muy posiblemente, la llamada crisis del PP reorganice sus fichas de aquí a unos meses. Rajoy sabía que nadie iba a postularse en su contra en este Congreso porque nadie se postula para perder prestigio en tres contiendas electorales adversas. No, los críticos, los peones, aquellos que buscan el poder en el Partido Popular, sólo están esperando tiempos mejores.


 
Publicado el 1 de julio de 2008 a las 01:59 horas. | Imprimir
© MAGAZINE SIGLO XXI | Directora: África Laguna | africalaguna@magazinesigloxxi.com | Auditado por
El MAGAZINE SIGLO XXI es propiedad del diario digital SIGLO XXI (info@diariosigloxxi.com)
Prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos. Toda responsabilidad derivada de los textos recae sobre sus autores. Reservados todos los derechos.