DIARIO MAGAZINE EL VIAJERO   DISEÑO WEB GRUPO SIGLO XXI  
Magazine SIGLO XXI - Revista mensual de cultura
 
Año VI • Número 58 • Septiembre de 2011
La servilleta de Pepa
 
Magazine Siglo XXI  - Pulse para acceder a su sección personal

» Archivo del autor


El efecto mercadillo


Inma Díaz Escribano




¿A nadie le ha llamado la atención el poder de atracción que tienen las colas
y las aglomeraciones de gente? basta con que alguien se detenga en un lugar para
que poco a poco se vayan añadiendo más personas al grupo de curiosos. Da igual
que en el montón de enseres sobresalgan sujetadores gigantes, chaquetas con margaritas o bermudas fluorescentes. Es suficiente con que alrededor se agolpe una marabunta para que el puesto en cuestión se convierta en un imán. Todo aquel que pase por allí no podrá pasar impasible y más si se trata de un mercadillo. ¿Quién puede resistirse a la idea de que debajo de un montón de ropa, al fondo y muy
escondido, no habrá una auténtica ganga de coco chanel esperándonos.
Pero el efecto mercadillo no sólo se queda ahí, los museos y puntos turísticos
son especialmente susceptibles al contagio. Y más teniendo en cuenta que ahí la
atención de los visitantes ya está comprada con antelación. Es en estos lugares
donde la cosa se complica aún más si cabe porque ahora al tumulto de gente hay
que añadirle la lucha por abrirse paso. ¡Todo vale para conseguir la mejor instantánea!

Y como la ocasión lo merece, una vez que el afortunado se haya hecho con un
hueco y haya podido alzar el brazo, aparecerá el gran despliegue tecnológico.
Cámaras y más cámaras. Unas con pantalla LCD pequeñas, otras medianas, otras
grandes y otras muy, muy grandes. Están las que se estiran y también las que se
encogen, las macro, micro, de diseño, de rebajas, y por las que uno habrá demostrado
no ser tonto al comprarlas. Y por fin el clic, y después de éste un montón de clics
más por si acaso... ¡qué uno con la tecnología no se puede fiar!

El tiempo apremia y no hay que dejar pasar el momento de inmortalizarse a
uno mismo. Así que, pocos son los que se quedan a contemplar el monumento en
cuestión o los cuadros de Dalí con el pasar de las horas, que las muy escurridizas,
no dejan de derretirse.
Hay que hacerse fotos desde todos los ángulos, no olvidar una foto en la
entrada y otra en la salida. Hay que posar junto a los cuadros y si hay alguna escultura
hacer alguna postura obscena. Y después de todo esto, es cuando uno llega al
final y le da la impresión de que el recorrido lo ha hecho más a través de su cámara
que de sus propios ojos. Y si me apuran, uno no se acuerda ni de lo que ha visto
porque no le ha dado tiempo a fijarse mientras estaba pendiente de que la foto no
saliese desenfocada o fulanito o menganito no saliera con los ojos rojos. Pero habrá
merecido la pena. Sí habrá merecido la pena porque al final ahí tendremos nuestro
trofeo. Un montón de fotos que ahora además podrán exhibirse en el salón de casa
en uno de esos marcos digitales que parecen haber salido de la película de regreso
al futuro. Y que cuando uno los ve no pueda evitar pensar. Vaya sí que hemos
avanzado y ¿para cuando los coches voladores?.

Y con esta ansiedad que se ha convertido el llegar a un lugar y fotografiarlo
todo habremos conseguido calmar el hambre de hacer el tiempo un poco nuestro.

Dará igual si otros pasaron antes por allí o no o si los relojes de Dalí se derriten porque
tendremos pruebas de que nosotros estuvimos allí. Un montón de clics y el
tiempo es nuestro. Y así cuando echemos un vistazo a esa fotografía en la que
posamos, la más de las veces con una sonrisa forzadada, tendremos en nuestras
manos un instante de nuestras vidas.
 
Publicado el 1 de julio de 2009 a las 00:00 horas. | Imprimir
» Imprimir esta página
» Guardar y compartir

Menéame  Menéame

Google  Google

Yahoo!  Yahoo! Bookmarks

Windows Live  Windows Live

Digg  Digg

Delicious  Delicious

Technorati  Technorati

Wikio  Wikio

Blinklist  Blinklist

Fresqui  Fresqui

Facebook  Facebook

Newsvine  Newsvine

Reddit  Reddit


© MAGAZINE SIGLO XXI | Directora: Anna del Vando | Información y contacto
MAGAZINE SIGLO XXI es propiedad del diario digital SIGLO XXI
Prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos. Toda responsabilidad derivada de los textos recae sobre sus autores. Reservados todos los derechos.