El futuro de las ballenas está en manos de la comisión Ballenera Internacional, en la última reunión celebrada ha declarado una prohibición permanente de la caza de ballenas en sus aguas pero, lo que se teme es que no se consiga nada con respecto a los balleneros japoneses. La idea es que las ballenas se consideren un monumento nacional y no se negocie con la carne de estos mamíferos, que es lo que hacen los japoneses. |